Un conflicto geopolítico entre intereses locales y la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China colocó a la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (CALF) de Neuquén en el centro de la escena y encendió una señal de alerta en el plano diplomático argentino.
El origen de la controversia es un convenio estratégico firmado entre CALF y la empresa china Huawei para el despliegue de una red de fibra óptica, una decisión que derivó en advertencias informales de la Embajada de Estados Unidos y en una respuesta institucional de la cooperativa.
Presiones diplomáticas y el contexto chino en Neuquén
El episodio ocurre en una provincia donde China ya mantiene una presencia estratégica. En Bajada del Agrio funciona desde hace años una estación de observación espacial administrada por el gigante asiático, una de las instalaciones más sensibles de la presencia china en la Argentina y objeto de reiterados debates sobre soberanía, transparencia y el eventual uso dual de la tecnología.
En ese contexto, el 12 de julio de 2026 un gerente de CALF recibió mensajes del agregado de Asuntos Económicos de la Embajada de Estados Unidos, Andrew Dilts. Según la cooperativa, en esas comunicaciones se hacía referencia a una política estadounidense que podría restringir o revocar visados a directivos vinculados con la expansión de Huawei.
Además, se expresaba preocupación por el proyecto de conectividad y se advertía que la cooperativa podría haber «traspasado los límites», particularmente por su desarrollo en la zona de Vaca Muerta, considerada estratégica. En la misma línea, el embajador Peter Lamelas definió el tema como una cuestión de seguridad nacional para Estados Unidos.
La respuesta de CALF y el respaldo político
Ante la falta de respuesta a una nota formal enviada el 29 de julio, el presidente de CALF, Marcelo Severini, presentó el 4 de agosto un reclamo ante la Cancillería argentina.
La cooperativa rechazó las comunicaciones informales y sostuvo que cualquier planteo debía canalizarse a través de los mecanismos diplomáticos entre Estados. A su vez, el consejero Carlos Quintriqueo denunció públicamente un presunto hostigamiento contra Severini, que incluyó advertencias sobre una eventual cancelación de su visa estadounidense.
En un comunicado, CALF fijó su posición con una frase que sintetizó el conflicto: «Compramos tecnología para brindar un mejor servicio a los neuquinos, no para tomar partido en una disputa entre potencias».
La controversia también llegó a la Legislatura provincial, donde la diputada del MPN Cielubi Obreque presentó un proyecto de declaración de repudio y preocupación por las presiones denunciadas por la cooperativa.











