“¡Quince años tiene mi hijo y se merece por lo menos el respeto de que lo escuchen!”. El reclamo de un padre rompió por unos instantes la dinámica de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, donde este miércoles se discutió el futuro del Coro Nacional de Niños tras la decisión del Gobierno de Javier Milei de eliminarlo de la estructura de los organismos culturales del Estado.
El hombre dirigió sus palabras hacia el sector en el que se encontraban los representantes de La Libertad Avanza (LLA). Su enojo había comenzado mientras los integrantes del Coro cantaban ante los diputados y, según denunció, algunos legisladores oficialistas conversaban entre ellos en lugar de prestarles atención.
“¡Quince años tiene mi hijo y se merece por lo menos el respeto de que lo escuchen y no que hablaran entre ustedes cuando estaba cantando!”, lanzó. Pero inmediatamente agregó una frase que llevó la discusión a otro terreno: “¡¿Quieren saber algo? Yo los voté. Y me arrepiento!”.
La escena ocurrió durante una reunión en la que familiares, integrantes y autoridades del Coro Nacional de Niños expusieron contra las modificaciones dispuestas por el Ejecutivo y defendieron la continuidad de un conjunto que forma parte de la estructura cultural nacional desde hace casi seis décadas.
La directora del Coro, María Isabel Sanz, sostuvo ante los legisladores que el conjunto “ha sabido sostener una labor de alta exigencia en el quehacer musical argentino e internacional”.
También tomó la palabra Graciela Tomasini, madre de uno de sus integrantes, quien reprodujo un audio atribuido a la diputada libertaria María Cecilia Ibáñez. En esa grabación, fechada el 5 de mayo, la legisladora afirmaba que el Coro “no se cierra”, que tendría “alcance nacional” y que participaría de un “encuentro federal”. Tomasini consideró que esa información habría provenido del secretario de Cultura, Leonardo Cifelli.
Los chicos cantaron ante los diputados
Uno de los momentos centrales de la reunión llegó cuando habló Fátima Crespo, integrante del Coro. La joven describió lo que representa para quienes participan del conjunto y aseguró que la experiencia les dio “confianza, disciplina” y que es, “para muchos, nuestra segunda familia”.
Después de sus palabras, los chicos comenzaron a cantar frente a los legisladores.
La presentación fue acompañada por aplausos y, una vez terminada, algunos de los familiares presentes comenzaron a corear “el coro no se cierra”. Fue en ese contexto cuando se produjo el reclamo del padre contra los representantes oficialistas por lo que consideró una falta de atención durante la actuación de los jóvenes.
Desde La Libertad Avanza, una de las pocas legisladoras que tomó la palabra fue Virginia Gallardo, quien cuestionó la decisión de llevar a los menores hasta la comisión.
La diputada apuntó a “la responsabilidad” de los profesores y manifestó su preocupación por el efecto que podía generar la situación sobre los chicos. “No quiero que sea como una situación traumante para los niños”, afirmó.
Gallardo consideró además que se estaba involucrando a los jóvenes en una discusión política. “Los traen a los niños aprovechándose del aplauso de algo que es político”, sostuvo.
La legisladora pidió que “nadie les diga qué hacer con su vocación” y remarcó: “No le quitamos la voz a nadie”.
La respuesta llegó de parte de la propia directora del Coro. Sanz sostuvo que la presencia de los chicos respondía a lo que ellos mismos estaban atravesando: “Ellos aman lo que hacen y sienten que se termina un espacio”.
Qué decidió el Gobierno sobre el Coro
La controversia se originó a partir del Decreto 687/2026, firmado por Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, que modificó la estructura de los organismos dependientes de la Secretaría de Cultura.
La medida modificó el Decreto 8557, que había dado origen al cuerpo musical, y quitó al Coro Nacional de Niños del organigrama estatal en el que permanecía desde 1967. Con la nueva estructura, el Ejecutivo preservó al Coro Polifónico Mixto.
Al mismo tiempo, la normativa encomendó a la Secretaría de Cultura la creación de un espacio de “Formación Artística destinado a niños y adolescentes”, orientado a la instrucción y difusión cultural.
Esa reformulación es la que ahora cuestionan integrantes, familiares y autoridades del Coro, que sostienen que la creación de un nuevo espacio de formación no equivale a mantener el conjunto tal como funciona actualmente.
La discusión llegó este miércoles al Congreso y tuvo a los propios chicos como protagonistas. Cantaron frente a los diputados para defender la continuidad del espacio y, entre los aplausos y las discusiones políticas, el reclamo de uno de los padres terminó condensando la tensión de la jornada: “Yo los voté. Y me arrepiento”.











