El exlegislador de Activar Misiones fue hallado culpable por la Justicia de Posadas tras una maratónica audiencia. Su hermano también recibió una dura pena.
Germán Kiczka, exdiputado provincial de Misiones, fue condenado este lunes por la noche a 15 años de prisión por los delitos de tenencia y facilitación agravada de material de abuso sexual infantil. El fallo fue dictado por el Tribunal Penal Nº1 de Posadas, que también sentenció a su hermano Sebastián a 12 años de cárcel.
La resolución se conoció luego de una audiencia que comenzó a las 8.30 de la mañana con los alegatos finales de la fiscalía y terminó pasadas las 21 con la lectura del veredicto. Durante el juicio, el fiscal Martín Alejandro Rau subrayó la gravedad del caso: “Para graduar las penas, tenemos que saber la ofensiva cantidad de material de niños, niñas y adolescentes que se encontraron en los dispositivos”.
“Son niños muy pequeños en prácticas zoofílicas”, agregó Rau, y criticó a quienes intentaron minimizar la situación: “Hemos escuchado en algún punto de este debate que son videítos de internet que se bajan así nomás, que hace un tiempo ni siquiera era delito”.
Una causa con pruebas abrumadoras
El fiscal mostró parte del contenido hallado en la computadora del exdiputado, una notebook marca Acer. “Esta carpeta tiene 42 elementos y dos subcarpetas. Me cuesta exhibir este material, pero es necesario”, explicó. Y fue contundente: “Ni siquiera hace falta que hagamos una constatación extra para saber que se trata de niños chiquitos”.
Por su parte, el fiscal Antonio Glinka destacó que “toda la prueba está acreditada” y afirmó que no hubo ninguna improvisación en la acusación: “Tenemos un documento que tiene 94 mil hojas. Nosotros sabíamos todo lo que le estábamos preguntando. No venimos a pescar al juicio”.
Antes de que se conociera la sentencia, Sebastián Kiczka tomó la palabra y respondió al alegato del fiscal. “Yo tengo un problema y este señor acaba de decir ‘el nene es de 47 años’. Si vos sufrirías lo que sufro yo, hermano, te puedo asegurar que no ibas a decir eso. Porque es desesperante y no se lo deseo a nadie”, manifestó. Además, habló sobre su adicción: “Entro en consumo de sustancias, no puedo evitar y al otro día el cargo de conciencia me hace meter de vuelta”.
Red internacional y expulsión legislativa
El caso contra los hermanos Kiczka surgió a partir de la operación internacional “Guardianes Digitales de la Niñez”, una investigación impulsada por la ONG estadounidense International Centre for Missing & Exploited Children (ICMEC). Fue esta entidad la que alertó a las autoridades argentinas sobre actividades vinculadas a una red de trata y distribución de material de abuso sexual infantil.
Germán Kiczka, que hasta septiembre de 2024 ocupaba una banca por el partido Activar Misiones –con vínculos con La Libertad Avanza–, fue expulsado de la Legislatura provincial de forma unánime. “En virtud de los hechos aberrantes que involucran su accionar delictivo”, explicaron los legisladores en ese momento.
Parte de la investigación reveló que el exfuncionario utilizaba un canal de YouTube orientado al público infantil, donde conducía un ciclo llamado “El show de magia del tío Germán”. Según informaron desde la ONG, ese espacio era utilizado para “cautivar, engañar y seducir” a los menores con el objetivo de “captarlos online”.
“Esto es imposible que se trate de una persecución política”, remarcó el fiscal Rau, cerrando su alegato. La sentencia marca el cierre de un proceso judicial que puso en evidencia la gravedad de los delitos cometidos y el uso de plataformas digitales para cometerlos.











