Más temprano, en una conferencia de prensa, Wolff había afirmado que la fuga no fue tal, sino un acto de «connivencia interna». «Les abrieron la puerta. No fue una fuga, fue complicidad», subrayó.

El ministro porteño también atribuyó la responsabilidad del problema a la gestión anterior del gobierno nacional y explicó que la superpoblación de las comisarías complica aún más la situación: «No hay dónde poner a los detenidos en la Ciudad. Hasta que tengamos lista la cárcel de Marcos Paz, no podemos inventar más lugares», sostuvo.

La polémica entre Bullrich y Wolff suma tensión política en medio de las investigaciones por la fuga en Caballito, mientras ambas jurisdicciones buscan determinar las responsabilidades en el hecho.