El TSJ, la máxima instancia judicial provincial, a través de su sitio web informó que la sanción económica se aplicó a partir de que “la investigación administrativa comprobó graves irregularidades que derivaron en la falta de transmisión de 457 mesas”.
En ese sentido el tribunal consideró probadas las falencias tales como “ausencias de asistentes tecnológicos para operar el equipo Turing, problemas de conectividad en numerosos establecimientos y un plan de contingencia ineficaz”.
Añade que esos inconvenientes “derivaron en un incumplimiento grave” que tuvo como consecuencia la falta de transmisión de 457 mesas.
El instrumento resolutivo detalla que “los incumplimientos más trascendentes se verifican en lo vinculado al desarrollo del escrutinio provisorio a partir de la implementación del sistema Turing para su ejecución”.
La decisión del TSJ se adoptó luego de completar la investigación administrativa iniciada a pocas horas del comienzo del escrutinio provisorio.
A pesar de las irregularidades detectadas, se concluyó que “no se ha afectado la seguridad, certeza, trazabilidad y verificabilidad de los datos que resultan el fiel reflejo de la voluntad popular sobre la cual se hizo el escrutinio definitivo”.
Como consecuencia de esos inconvenientes, y debido al estrecho margen por la que se imponía la lista de Hacemos Unidos por Córdoba (HUxC) por sobre Juntos por el Cambio (JxC), el ganador se conoció a los nueve días después de las elecciones que se realizaron el 25 de junio.
El resultado del escrutinio definitivo adjudicó el triunfo a la lista de HUxC, del oficialismo ‘Schiarettista’, con la fórmula Martín Llaryora-Myriam Prunotto, con el 45,19%, mientras que JxC, con el binomio Luis Juez-Marcos Carasso (JxC) había alcanzado el 41,85%.











