La ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, Estela Díaz, se refirió a cómo queda la agenda de políticas de género tras el triunfo de Javier Milei.
Señaló que las ideas privatizadoras del presidente electo son las mismas de los años ’90: “Los nombres son los mismos” y “los anticasta” son “pura casta”, remarcó la funcionaria, al tiempo que recordó que eso “nos llevó a perder la soberanía y a la ruina del aparato productivo y empresas claves”.
Por eso, consideró que “el tiempo que viene será de mucho sufrimiento para el pueblo. Quieren un retroceso en el campo de los derechos de las mujeres y la diversidad sexual”. Pero indicó que “ganaron sólo una elección, nada más que eso. Hay una institucionalidad estatal que Milei confunde, mezcla gobierno con Estado. Hay cuestiones de Estado que siguen funcionando más allá de un cambio de gestión”.
Sobre una posible derogación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, advirtió que “no es tan sencillo” porque “necesitan números” en el Poder Legislativo para eso. Indicó que “una cosa son las declamaciones” de corte electoralista, y “ otra los mecanismos del Estado” que deben respetarse. No obstante, estimó que lo que van a hacer es “desfinanciar” como forma de evitar que la norma se aplique.
Asimismo, la Ministra remarcó que en el territorio bonaerense “ha ganado nuestro Gobernador, con un triunfo contundente”, además de que el peronismo triunfó “en más de 80 municipios y se ratifica la perspectiva de garantizar derechos de género”. En esa línea, también mencionó la relevancia del movimiento feminista, al que calificó como “muy potente” y que “produjo cambios en la cultura”.
Seguido, indicó que “Milei tendrá que dar cuentas ahora de las decisiones que toma”, al tiempo que reconoció que “han fracasado muchas cosas de la política” y “necesitamos que se vuelva al diálogo. Será un proceso de reflexión y de volver a los lugares de encuentro”.
Estela Díaz señaló que “esto pasará, fue una derrota fuerte, lo que viene será duro y ya lo conocimos. Es viejo, atrasa con el extremo neoliberalismo, pero no es la primera derrota. Tenemos fuerza social e institucionalidad construida en estos 40 años”











