Nadia Beller, la expareja de Fernando Cerimedo, declaró este martes como testigo en la causa por las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
La abogada prestó su testimonio por videollamada desde Bolivia, donde se recupera del ataque que sufrió por presuntos sicarios. Lo hizo acompañada de fiscales de dicho país, a pedido del fiscal argentino Franco Picardi.
Beller quedó bajo la lupa luego de que aseguró en una entrevista tener pruebas de que Cerimedo y su esposa Natalia Basil fueron quienes filtraron los audios del extitular del ANDIS, Diego Spagnuolo, que derivaron en la investigación que involucra a la hermana del presidente argentino, Karina Milei.
“Ellos sí filtraron los audios para que caiga la corrupción de Milei y de la hermana de Milei, eso lo tengo grabado y él sabe que lo tengo grabado”, comentó.
Su abogado Jerjes Justiniano Atalá había adelantado a la Agencia Noticias Argentinas que entregó a la Justicia boliviana su celular como prueba en la causa contra Cerimedo por presunto enriquecimiento. La Justicia argentina podría solicitar el acceso a los archivos mencionados por Beller para que puedan ser analizados y sumarlos como posibles pruebas en la causa que se tramita en Comodoro Py.
Los últimos avances de la causa
La declaración de Beller se da un día después de que la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones procesó a Spagnuolo y a otras 18 personas, a quienes se las acusa de haber conformado una presunta “asociación ilícita conformada por funcionarios públicos y particulares”.
Según el fallo, el extitular de ANDIS era el “jefe” de esta asociación, dedicada a direccionar las contrataciones de determinadas empresas para la adquisición de medicamentos a través del área de discapacidad. Esto incluía el pago de sobornos a funcionarios y falsas competencias de oferentes en las que ya sabían quién iba a resultar ganador.
Los procesamientos habían sido dictados en febrero de este año por el juez Sebastián Casanello, quien tuvo a cargo la causa antes de que pase a quedar bajo la órbita del juez Ariel Lijo, actual subrogante del Juzgado Federal N°11.
Además, la Cámara Federal redujo los embargos que había fijado el primer magistrado a cargo del caso. En el caso de Spagnuolo, quedó fijado en $36.005.161.365,44.
Por otro lado, rechazó un planteo realizado por la defensa de otro de los imputados que pedía anular la causa cuestionando la legalidad de los audios que dieron inicio a la investigación.











