De ese total, registrado entre el 1 de enero al 30 de abril último, 105 fueron femicidios, femicidios vinculados y trans- travesticidios; y de ellos, 85 directos; 6 vinculados de niñas/mujeres; 13 vinculados de niños/varones y 1 trans/travesticidio.
Además, se produjeron 22 muertes violentas asociadas al género, relacionadas a economías delictivas y a delitos comunes; 3 suicidios femicidas y 30 muertes violentas están en investigación.
Según el observatorio, también se registraron 192 intentos de femicidio.
A su vez, unos 97 niños y niñas y adolescentes se quedaron sin madre como consecuencia de estas muertes.
Las provincias con tasas más altas de femicidios en abril pasado fueron Chaco, Corrientes, La Rioja, Salta y Santiago del Estero; en tanto la tasa nacional de femicidios se ubicó en 0,4 cada 100.000 mujeres y la edad promedio de las víctimas fue de 37 años.
Respecto a los femicidios, el 54% fue cometido por parejas o ex parejas: el 17% de las víctimas había denunciado a su agresor y de las mismas, el 76,5 % tenía orden de restricción y el 23,5% un botón de alarma.
El 69% de los femicidios fueron en la casa de la víctima o en la vivienda compartida y en el 13 % de los casos la víctima estuvo desaparecida.
En el 15 % de los casos el femicida asesinó a una tercera persona (femicidio vinculado por interposición) o para ocasionar un daño irreparable a estas mujeres (femicidio vinculado).
El 22% de los femicidas se suicidó, el 5% lo intentó y el 9% tenía antecedentes penales de violencia de género.
El relevamiento demostró, además, que el 6% de estos femicidas abusó sexualmente de la víctima.











