De acuerdo con el relevamiento, difundido hoy y al que tuvo acceso Télam, entre 2015 y 2020, 133 personas con identidad femenina fueron asesinadas en CABA y se iniciaron 128 expedientes judiciales dentro de los fueros Nacional en lo Criminal y Correccional y Nacional en lo Criminal y Correccional Federal.
De esas 133 víctimas, el 62 por ciento (82 casos) fue categorizado por la UFEM como femicidios, transfemicidios o travesticidios, es decir asesinatos cometidos por hombres mediando violencia de género.
Por ese total de víctimas se iniciaron 128 causas penales, pero en solo 69 de ellas se llegó a juicio oral, con 62 condenas y 7 absoluciones.
Mientras tanto, 37 causas fueron reservadas o archivadas al no encontrarse un autor identificado (NN) o por sobreseimiento del presunto autor por motivos de salud mental o fallecimiento, a la vez que otras 22 causas continúan en investigación o a la espera de juicio, indicaron las fuentes.
De los 62 casos con condena, la UFEM categorizó 43 como femicidio, pero solo en 23 de ellos, poco más que la mitad, los tribunales orales que participaron de los juicios finalmente condenaron a los imputados por este agravante tipificado en el articulo 80, inciso 11 del Código Penal, que establece la pena de prisión perpetua para quien mata «a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género».
«Ello significa que solo el 53,4 por ciento de los femicidios medidos por UFEM para el período 2015-2020 fueron condenados con el agravante específico en la calificación jurídica», destacaron en el informe.
«En los 20 hechos restantes se aplicaron otras categorías. En 10 casos se categorizó con el agravante por el vínculo, mientras que cinco fueron calificados como homicidio simple y otros cinco bajo diversas figuras, como secuestro, abandono u alevosía», añadieron.
A su vez, para la Unidad Fiscal, en los casos que clasificó como femicidios, transfemicidios o travesticidios, el nivel de identificación de los autores alcanzó el 94 por ciento, un promedio superior al de los casos definidos como homicidios dolosos de personas con identidad femenina sin componentes de género (67 por ciento).
«Ello se explica principalmente por el elevado grado de conocimiento y vínculo previo entre víctima y victimario en los casos de femicidios/transfemicidio/travesticidio (6 de cada 10 víctimas tenían vínculos de pareja/ex pareja o familiares con los agresores)», explicaron desde la UFEM.
Por otro lado, el relevamiento informó que, en promedio, transcurren 25 meses entre los crímenes y la sentencia en primera instancia.
Sin embargo, 84 por ciento de ellas es recurrido a la Cámara Nacional de Casación Penal, la cual tarda un promedio de 31 meses más para resolver los fallos.
Actualmente, 32 sentencias recurridas aguardan resolución en Casación, donde al menos 10 de esas sentencias esperan resolución hace más de dos años.
El mecanismo de la UFEM para elaborar el informe consistió a partir de un «relevamiento telefónico y vía correo electrónico de la situación de los expedientes judiciales en los juzgados, fiscalías o tribunales».











