Por la mañana, la inauguración del Encuentro fue en el parque de la ex Cerámica, donde se concentraron las agrupaciones venidas a la provincia, mientras el local viento Chorrillero acompañaba una mañana fresca que no logró enfriar el ánimo de miles de mujeres y diversidades.
Al invocar al silencio «como principio sanador» las autoridades Huarpes y Ranqueles encendieron una fogata e hicieron sus oraciones a los elementos de la naturaleza, exigiendo la libertad de las mapuches detenidas durante el operativo de desalojo de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu en Villa Mascardi, Rio Negro, el miércoles último.
Tras ello, y a medida que el lugar se iba poblando de banderas, se dio paso a la lectura de un extenso escrito, leído por partes por quienes organizaron el evento, cuya posta les fue entregada por las organizadoras de La Plata, última ciudad sede.
El documento empezó con la defensa del cambio de nombre, que dejó de llamarse Encuentro de Mujeres para tomar su denominación actual. Sectores feministas no acordaron con esa modificación, por lo que se darán cita el mes próximo, también en San Luis.
«Queremos ser firmes: no es solo un nombre, es la potencia de la lucha de nuestres hermanes indígenas, de mujeres, lesbianas, trans, travestis, bisexuales, intersexuales y no binaries», leyeron las organizadoras. «Nombrarnos plurinacionales y con las disidencias significa romper con las fronteras nacionales que nos impone el colonialismo, y con las fronteras de los cuerpos que nos impone un biologicismo que define una supuesta normalidad a partir de la supremacía blanca y el régimen heterosexual y el binomio varón-mujer en el que se nos encasilla», añadieron.
Luego de citar a cada una de las víctimas de femicidas de San Luis, denunciaron los crímenes ambientales y exigieron la sanción de la Ley de Humedales; condenaron el extractivismo y la producción agrícola hegemómica; también la concentración de la tierra.
Para defender la integridad de las niñeces se pronunciaron contra el chineo, nombre que se le da al abuso sexual de niñas indígenas por parte de hombres criollos, y se escuchó alto y repetido el pedido de búsqueda para Guadalupe Lucero Cialone, la niña desaparecida en San Luis en junio del año pasado. Del reclamo y en el escenario participó la mamá de Guadalupe, Yamila Cileone.
Bajo la consigna «La deuda es con nosotres» el documento recorrió las estadísticas de pobreza e indigencia del país que afectan particularmente a los sectores más vulnerables, entre los que ubica a la población travesti y trans.
En párrafo aparte se repudió el intento de magnicidio contra la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.
Ya a las 19, comenzó la marcha contra los travesticidios y transfemicidios. Colorida y creativa, la movilización de los colectivos disidentes volvieron a preguntar a viva voz «¿Dónde está Tehuel?», el joven trans desaparecido en marzo de 2021, cuando dejó su casa de la localidad bonaerense de San Vicente para encontrarse en Alejandro Korn con Luis Alberto Ramos, un hombre que tenía un antecedente de homicidio en ocasión de robo que le había prometido trabajo como mozo.











