«Queremos expresar nuestra preocupación ante reiterados mensajes en los medios de comunicación donde periodistas desean la muerte o la eliminación de un determinado colectivo político con el que no se están de acuerdo y lo hacen en términos discriminatorios, clasistas y violentos», destacó la Defensoría en un comunicado.
Preciso que los discursos violentos «atentan contra los principios de convivencia social que constituyen los fundamentos de la vida democrática».
Y añadió que «las manifestaciones de odio a un oponente combinado con llamamientos aberrantes que empujan a cometer acciones delictivas en nombre de dudosas convicciones son inadmisibles, en el marco de los contenidos que producen los medios masivos de comunicación».
Para la Defensoría los medios masivos de comunicación «son agentes privilegiados en la formación de las ideas con que las audiencias construyen su interpretación sobre los acontecimientos de la realidad».
Por lo que aseguró que «la descalificación, la discriminación y el odio en los discursos en medios y redes sociales pueden convertirse en violencia concreta, como sucedió en el atentado contra un local político del Frente de Todos en Bahía Blanca».











