La Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (Ufema), a cargo de Carlos Rolero Santurián, investigó el caso tras recibir los reclamos de personas que referían sobre las condiciones del local, ubicado sobre la avenida Scalabrini Ortiz al 900.
Otro de los ejes de los reclamos recayeron sobre el aspecto que presentaban los alimentos que se entregaban por el servicio de delivery.
La inspección corroboró que el establecimiento no cumplía con los requisitos de seguridad e higiene propios de la actividad gastronómica, ni el lugar se registrado para el expendio de sustancias alimenticias por reparto o servicio delivery y se comprobó que el comercio funcionaba sin la habilitación correspondiente y por tal motivo se dispuso la clausura preventiva del lugar.











