Los médicos forenses que se encargaron de la autopsia de Diego Armando Maradona y los toxicólogos que realizaron análisis histopatológicos declararán este martes en el juicio por la muerte del astro argentino.
Fuentes judiciales informaron a la Agencia Noticias Argentinas que se trata de los doctores Federico Martín Corasanitti y Carlos Mauricio Casinelli, mientras que los peritos de la Policía Bonaerense son Silvana De Piero, María Agustina Vayo, Sebastián Zabala y Ezequiel Ventossi.
Corasanitti y Casinelli comparecieron el año pasado ante los jueces Maximiliano Savarino, Verónica Di Tomasso y Julieta Makintach —destituida por el documental Justicia Divina—, miembros del Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro.
Ambos profesionales coincidieron en que el cuerpo «tenía espuma, livideces, el abdomen tenso y edematizaciones«.
A su vez, subrayaron que el deceso pudo haber ocurrido entre las 9 y las 12 del 25 de noviembre de 2020.
Los médicos recalcaron que en la habitación de Tigre se hallaron botellas de agua mineral con sal (de la marca Villavicencio), un inodoro portátil y ampollas de medicamentos como ranitidina y Reliverán, al tiempo que insistieron: «En todos los órganos había retención de líquido».
Casinelli, en tanto, indicó que Maradona falleció como consecuencia de «edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada» y detectó una “miocardiopatía dilatada”.
Según los forenses, en la vivienda no había aparatología médica y el cuarto estaba “tabicado y a oscuras. Diego estaba tapado con una sábana y boca arriba».__IP__
El neurocirujano y ex médico personal de Maradona, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Coschov; el psicólogo Carlos Díaz; el médico clínico Pedro Di Spagna; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el enfermero Ricardo Almirón; y el coordinador Mariano Perroni son los siete acusados por el delito de homicidio simple con dolo eventual, cuya pena en expectativa es de ocho a 25 años de prisión.











