La medida apunta a recomponer la ecuación de costos de las prepagas y facilitar el pago del aumento salarial que este jueves mismo pactaron el gremio de Sanidad y las entidades que nuclean a clínicas y sanatorios.
La suba se distribuirá en un 4,5% en abril y un 5,5 por ciento en mayo y una resolución de la Superintendencia de Salud aclarará que el ajuste deberá ser trasladado a los prestadores de salud, según publica el diario Ambito Financiero.
El incremento se sumará al 3,5% que el Ejecutivo autorizó desde marzo en las cuotas que pagan los afiliados y que tuvo como antecedente inmediato un 10% de suba en diciembre pasado.
Otro 3,5% que la SSS había dispuesto con vigencia a partir de abril fue derogado por el propio jefe de Estado por el malestar que generó la novedad en el contexto de la pandemia y la trepada de la inflación en el arranque del año.











