Tras la fuerte suba de precios de la carne vacuna en enero, que llegó en promedio al 6,4%, los datos de febrero muestra un incremento mucho más moderado.
No está claro si esto responde al acuerdo de precios en diez cortes de gran consumo, logrado por el Gobierno con los frigoríficos exportadores, pero lo cierto es que se observa una fuerte desaceleración e incluso un avance mucho menor que en las carnes sustitutas como el pollo o el cerdo.
Según datos relevados por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) en febrero se registró un incremento de 1,1% en febrero respecto de enero. Es un porcentaje mucho menor que la carne aviar que en el segundo mes del año tuvo un alza de 5,7% y que la carne de cerdo, que se movió 1,7% en relación al mes anterior.
Pero tal vez el dato más preocupante sea la evolución de los precios de los tres cortes en los últimos doce meses. De acuerdo al informe, los cortes vacunos aumentaron en promedio 73,1% entre febrero de 2020 y el mes pasado pero se advierten algunas subas mayores como el caso del asado de tira (84,2%), vacío (76,9%) y tapa de asado (76%).
En el caso del pollo el incremento anual fue de 64%, mientras que el pechito de cerdo, tomado como referencia de los cortes porcinos, se incrementó 55,2% en promedio.











