Durante un acto por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia realizado en la sede de la Embajada argentina en Francia, país al que viajó para reunirse con autoridades del Club de París y participar de un encuentro de la Agencia Internacional de Energía (IEA), Guzmán llamó a «recordar y reflexionar sobre lo que sucedió en el pasado» ya que «las sociedades que olvidan no pueden construir futuro y nuestra Argentina tiene memoria».
«La violencia represiva que ejerció la dictadura estuvo acompañada y sustentada también en un proyecto económico que, a través de la desindustrialización, la bicicleta financiera y el endeudamiento externo (al que además se sumó la estatización de la deuda externa de los privados), golpeó las fuerzas productivas y sociales del país, con consecuencias que llegan hasta hoy», afirmó Guzmán.
En ese sentido, recordó además de «la exclusión y desmovilización política de los sectores populares», el gobierno militar provocó que «entre 1975 y 1982 el producto bruto industrial cayó más del 20%, la ocupación se redujo en un 35%, expulsando alrededor de 400.000 personas del mercado laboral; cerraron alrededor del 20% de los establecimientos fabriles de mayor tamaño y la participación de los trabajadores en los ingresos cayó del 49% en 1975 al 32% en 1982».
«Nuestro trabajo y nuestro compromiso por fomentar la industria, la producción y el trabajo, así como también las negociaciones para reestructurar y refinanciar las deudas externas insostenibles que socavan el desarrollo, son ejes de acción fundamentales de nuestro Ministerio para seguir transitando un sendero de crecimiento sostenible», apuntó el ministro.
Y agregó: «Desde el Ministerio seguimos acompañando a los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado y reconociendo la labor de los organismos de Derechos Humanos. La adopción de los Derechos Humanos como eje de la política pública en el gobierno de Néstor y de Cristina Kirchner nos ha permitido llevar adelante los juicios a militares y civiles, poniendo a la Argentina a la vanguardia en política de derechos humanos».
Durante su discurso, Guzmán pidió reconocer «especialmente» a las Madres y las Abuelas de Mayo, a quienes calificó de «nuestra memoria viva, parte fundamental de la memoria histórica de nuestro país que es importante tener para que nunca más vuelvan a pasar crímenes de lesa humanidad».
«Seguimos aprendiendo junto a ellas y admirando su templanza, su coraje, su amor y su lucha sin renunciamientos en la búsqueda de Justicia. Son una fuente de inspiración de los valores que la hacen bien a la Argentina», dijo.
Del acto participaron argentinos radicados en Francia; la embajadora argentina ante la Unesco, Marcela Losardo; el embajador de Argentina en Francia, Leonardo Costantino; y el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli.











