Los datos oficiales corresponden al relevamiento realizado en los niveles inicial, primario, secundario y sus modalidades.
Las clases se alternan entre lo presencial y virtual, mediante la implementación del sistema de burbujas en las 4.754 escuelas a la que asisten unos 840.000 estudiantes pertenecientes al sistema general obligatorio de la provincia.
Asimismo destacó el “compromiso de los equipos directivos y docentes en el trabajo de reorganización institucional que permite el incremento de una hora más en la jornada escolar de los estudiantes”, y resaltó particularmente “la celebración de toda la comunidad educativa en cada una de las escuelas por el reencuentro entre los docentes y los estudiantes en el retorno a la presencialidad”.
Entre el 19 de junio y el 8 de julio las clases presenciales alcanzaban solamente a los establecimientos educativos de las localidades con menos de 30.000 habitantes, y las virtuales a las poblaciones por encima de esa densidad demográfica, debido a los elevados casos positivos de coronavirus y del alto porcentaje de ocupación de camas críticas en ese momento.
Mientras tanto la dirigencia de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), que nuclea a los docentes públicos, exigió al Gobierno cordobés que “garantice las condiciones laborales y sanitarias adecuadas” para el desempeño presencial de la actividad educativa.











