El estudio, cuyos resultados fueron difundidos por la compañía pero aún no se encuentra publicados en ninguna revista científica, fue realizado en colaboración con el Centro de Investigación de Vacunas (VRC) en el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos.
Según Moderna, su vacuna «produjo títulos neutralizantes contra todas las variantes emergentes clave probadas, incluidas B.1.1.7 y B.1.351, identificadas por primera vez en el Reino Unido y República de Sudáfrica, respectivamente».
El estudio in vitro evaluó la capacidad de su vacuna (cuyo nombre es ARNm-1273) para provocar anticuerpos neutralizantes potentes contra las nuevas variantes del SARS-CoV-2, utilizando sueros de ocho participantes del ensayo clínico de fase 1 (de 18 a 55 años de edad) que recibieron dos dosis de 100 µg, y utilizando por separado sueros de primates no humanos (NHP) inmunizados con dos dosis de 30 µg o 100.
«El estudio no mostró un impacto significativo en la neutralización de los títulos contra la variante B.1.1.7 (Reino Unido) en relación con las variantes anteriores», indicó la compañía.
En relación a la variante B.1.351 (Sudáfrica), Moderna informó que «se observó una reducción de seis veces en los títulos de neutralización con la variante » pero aún así «permanecen por encima de los niveles que se espera sean protectores».











