Messi, quien estaba corriendo de atrás a Luis Díaz, piso de mala forma e inmediatamente se tiró al piso por una molestia en la parte posterior de la pierna derecha.

El rosarino ya venía incómodo desde su disputa del balón con Santiago Arias en la primera parte en la que el colombiano le raspó el tobillo en una jugada que terminó fuera del campo, en donde Leo rodó hasta dentro de las líneas que lo delimitan para detener el partido y así ser atendido con tranquilidad.