Lo de Ricardo Centurión en Vélez ya es un caso cerrado. Si bien en un momento hubo ilusión en Liniers de poder recuperarlo, el técnico Gustavo Quinteros terminó bajándole el pulgar luego de varios actos de indisciplina y también lo hizo el presidente Fabián Berlanga.
«Hicimos todo lo que pudimos por Centurión. Incluso Quinteros tuvo una charla personal, lo invitó a la casa… pero bueno, tiene una personalidad difícil y cuesta llegarle», contó el máximo dirigente del Fortín sobre Ricky, que a principios de junio dejó de ir a las prácticas en la Villa Olímpica y desapareció de un día para otro.
Respecto a esos desplantes, Berlanga fue claro en Los Más Grandes: «Venía bien al principio, pero después volvió a caer y dejó de venir a entrenar, como que no quería seguir y bueno, ahora estamos esperando a que finalice su contrato; todo tiene un límite y hasta acá llegamos, hicimos todo lo posible». Su vínculo concluye en diciembre de este 2024.











